LA NOVELA

    

CORASSONES ROTOS

Novela por capítulos de: 

 GTIMVS. (Gran Televisora Internacional Mundial Vía Sat)

Versión original.

Ambisiones, odios, sufrimientos, amor, todo ello en CORASSONES ROTOS, tu novela.

 

Resumen de los capítulos anteriores.

Del capítulo 1 al 87.- Cecilia Dorotea, (Cecilita) con 17 años estudia para enfermera. Después de mucho trabajo y sufrimientos de ella, y de sus papás, consigue la graduasión  en Enfermería Sanitaria.

Del capítulo 88 al 146.-Cecilita que nesesita urgentemente ganar plata para ayudar a sus papás,  y a su hermanito impedido, encuentra trabajo en la clínica del Lisensiado en Medisina Amadeo Alberto.

Del capítulo 147 a 215.-Se produsen estallidos de selos de Victoria Margarita, esposa del Doctor, ya que a pesar de no amar a su esposo y padre de sus dos hijitos, ve en Cecilita una competidora en el corasón vasio de Amadeo Alberto.

Del capítulo 216 a 319.-Amadeo Alberto, que trabaja sin sesar en su vocasión por la curasión de los enfermos, empiesa a mirar de distinta manera a Cecilita,  mujer dulse, delicada y bella, que lentamente le arrebata el corasón.

Del capítulo 320 a 389.-En Cecilita comiensa a naser el amor por Amadeo Alberto, pero tiene miedo,  debe ganarse la vida para sacar de la pobresa a su familia, y  si Victoria Margarita lo supiera, tendría graves consecuensias.

Del capítulo 390 a 410.-Amadeo Alberto declara su profundo amor por Cecilita, y ella sigue dudando, sufriendo en silensio, ocultando sus sentimientos.

Del capítulo 411 a 472.-La tragedia llega a nuestros personajes. Aparese el antiguo amor de la niñez de Cecilita, Carlos Arturo, hombre sin escrúpulos que quiere acseder a ella por todos los medios, aunque sean ilísitos.

También se produse un terrible acsidente, en que se ve implicado el Doctor, cuando iba con su carro a una urgensia.

A partir de aquí, tienen el nuevo capítulo de CORASSONES ROTOS. Grasias por el seguimiento que nos hasen.

 

Capítulo 473

Cecilita temblando entra en la recamara donde yase postrado Amadeo Alberto. El con la cabesa vendada, y las piernas escayoladas,  parese dormir. Ella se aserca a la cama, mientras que su corasón gime de dolor, al verlo en ese estado. Lo toma de una mano y dise:

-¡Amadeo, mi amor, me oyes!

Silensio por respuesta. Ella aprieta su mano, y se aserca con suavidad depositando un beso en su mejilla. Observa que no reacsiona. En este momento las lágrimas escapan de sus ojos, y se deslisan lentamente hasta sus labios. La luz del atardeser que penetra por la ventana, hase que brille más su  boca linda, y dise muy suavemente:

-Amadeo, contéstame, no me dejes sola en este mundo atroz, lleno de peligros y maldades. No podría vivir un minuto sin tu presensia. Dime algo mi amor, cho te quiero. Ya no hay dudas en mi, me enfrentaré a todos por tí. Seré tuya.

Entre sollosos, Cecilita reclina su cabesa en la almohada de Amadeo Alberto, y moja dulsemente con sus lágrimas su barbilla al depositar un beso sobre sus labios. En este momento la puerta de la recámara se abre y aparese la ambisiosa esposa, sí, Victoria Margarita, que se abalansa sobre ella, y de un tirón brutal la separa de la cama lansandola contra las valijas que estaban sobre la silla.

-¡¡Que hases aquí desgrasiada!! ¡¡Has aprovechado mi ausensia para intentar quitarme a mi esposo!! ¡¡ No lo vas a conseguir!! ¡¡Amadeo Alberto es mío y será mío para siempre!!

Cecilita, se levanta aturdida, condolida por el golpe, y hundida profundamente en su dolor. Tambaleándose, se apoya en la puerta, las fuersas le abandonan  y cae desmayada ante la malvada Victoria Margarita.


¿Volverá Celicita en sí?¿Podrá más el odio que el amor?¿Coseguirá Amadeo Alberto la recuperasión?¿Podrá Carlos Arturo mansillar la virtud de Cecilita, sumiéndola en la degrasia de la perdisión?¿Podrá tener esperansas Cecilita de conseguir ser felís con el amor de Amadeo?¿Cuantos capítulos tendrá esta novela?¿Podrá terminarla en su vida,  o tendrá que contársela a sus nietos para que la sigan?

Todo esas preguntas tendrán su respuesta a partir del capítulo 474.


Cualquier paresido con la realidad, será pura coinsidensia.


Texto:Poncio Emiliano



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