Os voy a contar en  lenguaje sencillo,  y como si estuviésemos tomando una taza de café con unos amigos, el hundimiento del petrolero Prestige frente a las costas de Galicia. Quiero resumir los acontecimientos y la realidad del transporte de mercancías peligrosas por mar,  para que tengáis una idea global del tema. Dejo de lado  cuestiones políticas, estudios profundos de expertos, o detalles y comentarios que los medios de información dieron puntualmente.

Parece ser, que en  las aguas internacionales navegan en el año 2002, unos 6.000 y pico de petroleros, de los cuales, más de la mitad son buques de gran tamaño y proceden de la década de los 70, cuando existían problemas en los canales de Suez y Panamá. Eran construidos así para llevar la máxima cantidad de carga a mayor distancia, bordeando el Cabo de Buena Esperanza en África y el de Hornos al Sur de América. Estos barcos tienen más de 20 años y algunos son de un tamaño que nos dejarían con la "boca abierta". El Prestige, era un "barquito" de 243 m. de eslora (longitud del barco), si lo comparamos con el noruego Janhre Viking que tiene 458 m. y el liberiano  Sea Giant de "solo" 414 m.

Otro tema "curioso", es el de las banderas de conveniencia.  Aunque veamos los barcos  con bandera de este o aquel país, no quiere decir que sean de ese lugar, si no que es donde se han registrado. Así que navieras de países desarrollados con legislaciones y fiscalidad duras, se colocan banderas de Liberia, Malta, Panamá, Bahamas o similares, y a navegar. Se calcula que la mayoría de los navíos que llevan mercancías peligrosas utilizan estas banderas. Para reflexionar ¿no?

Bueno, después de esta "entrada en situación" vayamos al hundimiento del Prestige.

El Prestige era un buque petrolero construido en 1976, mono casco, de bandera de las Bahamas y que transportaba 77.000 Tm., de carga.

El 13-11-2002, navegaba frente a las costas de Galicia. La cosa se tuvo que poner muy fea  pues tenía una vía de agua, y su capitán pidió ayuda a las autoridades de España. Se le prestó auxilio, se evacuó a la tripulación y... ¿Qué se hace con el barco? ¿Se trae a la costa?¿Se lleva lejos?¿Qué se ha hecho en casos similares? Desconozco si se respondieron estas preguntas. El hecho fue,  que se remolcó el buque "paseándolo" de aquí para allá. Se tomó rumbo norte, y luego al sur, donde "el pobrecillo" que llevaba su casco deteriorado, escorando (tumbándose hacia el costado) unos 45º, soportando olas de varios metros, no aguantó más, y después de 6 días de padecer, se partió en dos, hundiéndose el 19 de noviembre a las 8 horas. Proa y popa quedaron separadas en el fondo a distinta profundidad, más o menos a 3.600 metros.

¡Qué respiro madre! Ya se ha ido a la porra el dichoso barco, debieron pensar algunos. Pero claro, todo no había terminado, si no que más bien estaba empezando. Como consecuencia de los vertidos  iniciales, se calculan unas 11.000 Tm., la costa de Galicia y el parque natural de las Islas Cies, quedaron llenas de fuel. Playas, rocas, ensenadas, repletas de la viscosa "Marea Negra". En días sucesivos, llegó una y otra vez el fuel a la costa, afectando también a Asturias, Cantabria, País Vasco, y después a la costa de Francia y Portugal. La peor parte se la llevó Galicia,. afectando a los pescadores, mariscadores y demás gente relacionada con el mar, a los gallegos por el daño a tu amada tierra, y a los demás, porque queremos a Galicia y respetamos la naturaleza.

Miles de voluntarios acudieron a limpiar la costa. Los pescadores trabajaron hasta la extenuación utilizando sus propios medios para mitigar en lo posible la llegada imparable del fuel, que seguía navegando a la deriva movido por las olas y las corrientes marinas. Playas limpias que se volvían a ennegrecer con las sucesivas mareas, un trabajo duro y muchas veces decepcionante, ya que a  la mañana siguiente puede que tuvieran que volver a limpiar lo mismo que el día anterior. La Administración, envíó ayuda económica y al ejercito para paliar cuanto antes los daños.

Lo ocurrido en las Cies y las demás Islas que componen el Parque Nacional de las Islas Atlánticas de Galicia, me ha hecho recordar una anécdota de mi niñez sobre la conservación de los Espacios Naturales Protegidos. En una ocasión, mi padre me llevo a una hermosa laguna llena de peces y rodeada de campos de cultivos. Yo tenía el capricho de pescar. Mi padre compró una cañita con su bolla, anzuelo y unas lombrices. Figuraros mi ilusión de pescar no más de una hora y con tan "temible armamento". Pues no terminaba de lanzar el cebo, cuando aparece un guarda diciendo que estaba terminantemente prohibido pescar sin tener el correspondiente permiso, ya que allí pescaba mucha gente. ¡Que terrible daño iba a hacer al ecosistema! Bueno, pero la Ley es la Ley, y el hombre cumplía con su deber, aunque para mí fue un gran disgusto.   ¿Qué pasó? Pues que al cabo de un tiempo, y a consecuencia al parecer de los fertilizantes  de los campos de los alrededores que se filtraron  a la laguna, miles y miles de peces estaban muertos y flotando. ¡Qué ironía del destino!  Moraleja: Se hacen leyes y normas, se aplican al ciudadano, hay que encajar las calamidades naturales imprevisibles, pero no es admisible soportar los desastres provocados por la negligencia de aquellos que transportan y usan  materias peligrosas.

El Prestige sigue en el fondo, se han tapado grietas para que no escape el fuel que queda en sus bodegas, y se ha preparado un plan para extraerlo, ya que hay muchos antecedentes como:

El barco Vistabella.- Hundido en el Caribe en 1991 a 600 metros. Los escapes de su carga afectaron a una gran cantidad de islas.

El Nakhodka buque ruso.- Se hundió frente al Japón en 1997, está a 200 Km. de la costa y sus fugas  siguieron saliendo durante largo tiempo.

El Jacob Luckenbach,- Que se hundió hace más de  cincuenta años cerca de San Francisco,  quedó olvidado, hasta que se observo la muerte de aves marinas. Las provocaban las fugas de la carga que continuaban produciéndose.

Se  informó por los medios de comunicación de que el Prestige era un barco mono casco, que debían navegar buques de doble casco y con toda una lista de normas de seguridad, pero ¿cómo podemos evitar el caso del choque de dos buques? Esto ocurrió  por ejemplo con los súper - petroleros Aegen Captain y Atlantic Empress, que colisionaron en el Caribe y produjeron una mancha  que tenía una extensión de 300 km. cuadrados.

Yo tuve contacto con el fuel en las playas. En mi zona lo llamamos Galipote al Chapapote. Recuerdo la llegada de pequeñas manchas procedentes de la limpieza o fuga de petroleros, que la pisarlas costaba lo suyo el limpiárselas, por ello valoro el duro trabajo que se hizo parar recuperar la costa dañada. ¿Qué medidas se han tomado para que  esto no vuelva a ocurrir? Las desconozco, pero me temo que  miles de barcos seguirán navegando con cargas peligrosas, y que  cualquier día en cualquier punto del Mundo, de nuevo se producirá otro ataque al medio ambiente por causa del hombre.

Desde esta página, quiero rendir mi homenaje a los pescadores,  que no repararon tiempo  ni medios para luchar contra el desastre del Prestige, así mismo, a los voluntarios y personas de buena fe, que sintieron como propios los problemas de aquella bella tierra.

 


Texto: Poncio Emiliano


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