Almería - Andalucía - España


 

Cruzando el límite de las provincias de Murcia y Almería desde Águilas, llegamos a la costa de varios municipios almerienses, la de Cuevas de Almanzora, Vera, Garrucha, Mojacar y Carboneras. Estos tres últimos serán los que visitaré en esta ocasión.

A esta zona, se puede acceder por autovía desde Murcia y Almería, y después por las carreteras que desees según el destino que prefieras. Yo os recomiendo, si viajáis desde Murcia, el ir por autovía hasta Águilas, ciudad ya descrita en otra página de esta web, y desde allí, marchéis por la carretera de la costa a la provincia de Almería. La razón es bien sencilla, la carretera es buena, y los paisajes sorprendentes.

Discurre por las estribaciones de la Sierra de Almagrera, vas viendo la montaña a tu derecha y el mar azul a tu izquierda. Toda la ruta es interesante, las calas se suceden, y hay miradores naturales para poder contemplar bellos paisajes. La escasez de agua de lluvia y lo "que pega el sol", tienen como resultado que la tierra se parezca al desierto, aunque si se observa más detenidamente, la vida está presente. El tomillo, el hinojo, el esparto, y otras especies, crecen sobre todo en primavera. Mamíferos de pequeño tamaño, como ratones, musarañas y liebres. Aves como los jilgueros, rapaces de diversos tipos, córvidos, etc.  A ras de suelo, está la culebra, y unos "bichos" con los que hay que tener más precaución, como los escorpiones y las arañas. Por toda esta sierra, se explotó la minería, hay vestigios de instalaciones e infraestructuras que permitían sacar el mineral y llevarlo a la costa para su embarque.

Llegamos a Villaricos, simpático lugar, pequeño y acogedor. Pertenece al municipio de Cuevas de Almanzora. Dispone de dos mini-puertos, su tradición pesquera viene de muy antiguo. Tiene un atractivo paseo marítimo, donde se respira la tranquilidad. Caminar por sus calles hace que te sientas integrado en un ambiente familiar, no tiene nada que ver con las avenidas de las grades ciudades, donde si no corres, te empujan.

Siguiendo ruta, entramos en las playas del municipio de Vera. Tres son sus playas principales:  el Playazo, Puerto Rey y las Marinas. Suman alrededor de cinco kilómetros de excelentes playas de fina arena. Las urbanizaciones las están llenando, pero este es el precio que hay que pagar si se quiere estar cerca del mar. Existe en esta zona una playa nudista. Así que puedes ir como "te trajo tu santa madre al mundo", si es tu gusto. También se puede visitar la Laguna de Puerto Rey, declarada Reserva Natural. Un sitio donde se escucha el viento, el piar de las aves y el murmullo del mar. De verdad, el espíritu se serena, si dejas la mente en blanco y te llenas de naturaleza, sales con "la batería recargada".

Si caminamos en dirección a Garrucha, lo podemos hacer por un largo paseo entre la arena y las edificaciones, o por la orilla del mar, si queréis sentiros más unidos al Mediterráneo. Yo también nací en el, como dice la letra de la canción de Serrat, así que elijo lo segundo.

Al terminar la playa, me encuentro ante el espigón exterior del puerto de Garrucha.

Garrucha estaba integrada en el municipio de Vera. Actualmente es independiente, y se sitúa entre los de Vera y Mojacar.

Existía en Garrucha una torre vigía, al igual que en numerosos puntos de la costa del Este y del Sur de la península, dado el peligro que suponía el ataque de los piratas de la época. Con posterioridad se sustituyó por una batería costera llamada de Jesús Nazareno, hace bastante tiempo dormida para usos militares. Se encuentra en la salida hacia Mojacar.

La minería fue una actividad muy desarrollada en la zona a finales del siglo XVIII  y XIX, lo que dio trabajo y riqueza. De estos años son las mansiones construidas por terratenientes y propietarios.

En la actualidad la economía de Garrucha está basada en el puerto, la pesca y el turismo. Este último, crecía lentamente, pero debido a la mejora de las comunicaciones y la saturación de otras zonas costeras, hoy en día está en constante expansión.

 

Entrada de un pesquero al puerto de Garrucha

 

El puerto está dividido en tres partes. La del espigón exterior donde atracan barcos de carga de minerales, en especial yeso. La de las embarcaciones de pesca, donde está la lonja en la que se hacen las subastas, y la deportiva. En la foto anterior, al fondo, se observa la zona dedicada al amarre de barcos de recreo.

 

Ayuntamiento de Garrucha

 

Recorrí el centro, sus calles, sus comercios. Tiene encanto, no hay duda. Me encuentro frente al Ayuntamiento, situado cerca del mar. Veo que son las dos, y decido acercarme a la playa  para verla e ir a comer. A lo largo del puerto y playa, hay un paseo marítimo con una baranda de mármol, no en balde estamos en Almería sitio de grandes canteras. Es la primera vez que veo una baranda tan preciosa y perfecta.

 

Playa, zona más cercana al puerto

 

La playa de Garrucha tiene alrededor de 1.300 metros, si no ha crecido, ya que se han construido espigones para retener la arena que se ha depositado. Está integrada en la población.

Si deseas ir en días especiales a Garrucha, puedes hacerlo en la Noche de San Juan, el 16 de julio día de la Virgen del Carmen, y en la Feria de Agosto, la fiesta más importante en honor a San Joaquín.

Me voy a comer, y lo hago de igual manera que me enseño un buen amigo por el que conocí esta tierra y su gastronomía. El me dijo que Garrucha era "Sol y Gambas", y tenía toda la razón. Me invitó gentilmente a comer. ¡Qué comida! Gamba y gambones de Garrucha. Francamente, me es difícil explicar lo de la gamba de este lugar. He comido gamba roja estupenda, pero la de aquí, será por el sitio de pesca, por las profundidades de la zona, por la alimentación de estos "reyes de la cocina", pero es un bocado  exquisito. Una recomendación, hay personas que apartan la cabeza y comen lo demás. ¡Por favor! Piensen lo que hacen, están desperdiciando el mejor bocado. Las cabezas son puro néctar, guardan los sabores del mar, y no solo beban su contenido, mastíquenlas. ¡Placer de dioses! Aparte del "buque insignia" de la cocina de Garrucha, hay toda clase de pescados y formas de cocinarlos, pero siempre que sea posible, coman peces pescados aquí, algunos son distintos y todos sabrosos.

 

Puerto pesquero

 

Después de comer, me doy una vuelta por el puerto donde atracan los barcos de pesca. Todo está en calma, en los lugares de sombra algún aficionado a la pesca y los niños intentan sacar algo, pero no veo a los peces "muy animados" a ir a la cocina.

Saliendo de Garrucha hacia Mojacar, entramos en este municipio. Aunque Mojacar esta en un monte y separada de la costa, su municipio tiene un "rosario de playas" que se suceden unas a otras, acompañadas de urbanizaciones, hoteles y toda clase de establecimientos. La primera que te encuentras es la de Marina de la Torre. Este lugar hace años estaba libre de edificaciones, y en su centro tenía una mansión abandonada y en ruinas, pero que a pesar de su estado era bella y tenía clase, habría que haberla visto en sus momentos de mayor esplendor. Hoy en día este lugar está urbanizado, existiendo aparte de viviendas, hoteles donde alojar a quien desee visitar esta costa.

La siguiente es la de Rumina, después si no me equivoco la del Descargador. Desde este punto parte un acceso a Mojacar. Visité un centro comercial, donde hay diversos tipos de tiendas y cafeterías. Allí puedes comprar recuerdos genuinos de la zona. Yo me llevé para regalar, unos colgantes y llaveros con el Indalo.

 

El Indalo

 

¿Qué es el Indalo? Es una especie de amuleto. Parece ser, que hace muchos años se pintaban en las fachadas para ahuyentar lo negativo y atraer la buena suerte. Si observas,  lo verás en abundancia. Como dicen que "su poder" se trasmite a los visitantes y yo lo soy, me lleve algunos, como ya he comentado. También compré unos décimos de Lotería, pero por lo visto es una cosa muy material para probar su efectividad,  no me tocó un Euro, así que esperaremos la suerte en otros aspectos.

Hoy en día es un símbolo de la provincia de Almería. Según he leído esta figura fue encontrada en la cueva de los Letreros en Vélez Blanco.

Las playas se siguen sucediendo: la del Cantal, Cueva del Lobo, Castillo de Macenas, el Sombrerico, etc. ya que desconozco el nombre de las demás. En mi recorrido, hice un alto en el Pueblo Indalo.

 

Plaza del Pueblo Indalo

 

Pueblo Indalo lo forman un conjunto de edificaciones en régimen de apartotel, situadas en pleno centro turístico. Al entrar tiene una gran plaza donde se realizan espectáculos, foto superior. Dispone de todos los servicios para hacer grata la estancia. Las edificaciones dejan una gran zona verde en el centro con piscinas, donde los visitantes pueden tomar el sol de Mojacar después de darse el correspondiente "remojón". Estuve sentado en la plaza saboreando un helado, que nunca viene mal darle gusto al paladar.

Junto a Pueblo Indalo, existen innumerables restaurantes, tascas, comercios, tanto de la tierra, como con sabor internacional.

 

Edificación típica de Mojacar costa

 

En las edificaciones predomina el blanco, que emerge de la tierra por doquier. Muchas tienen parte del techo en forma  abovedada, con lo que adquieren un aspecto de casas árabes.

Es hora de ir a la capital del municipio, así que por una carretera ascendente, voy acercándome a Mojacar.

 

Mojacar

 

Al dar una curva, la encuentro frente a mí. Está en lo alto, blanca y encantadora. Hice la foto con el coche en marcha, pero quedé  satisfecho con el resultado.

Por aquí pasaron fenicios y griegos, pero es con los árabes cuando Mojacar alcaza su esplendor. Ella vio de cerca batallas de la época. Es una pueblo floreciente hasta que comienza su declive en el siglo XVIII. Pero esto es el devenir histórico, ya que en el siglo pasado y en el actual, adquiere una nueva dimensión con la llegada del turismo, y de personas que fijan aquí su residencia, conviviendo distintas culturas y religiones.

 

Fuente Pública de Mojacar

 

En un recodo, hay una fuente publica con caños de agua. La gente llena bidones y botellas de tan limpio y fresco líquido. La pruebo, la garganta está seca, y todavía tengo que andar más arriba. Nada que envidiar a otras aguas "famosas".    

 

Calle de Mojacar

 

Mojacar hay que recorrerla a pié. Así que cuando se encuentre un sitio para aparcar, dejas el coche, y a caminar por sus calles, placetas, y rincones, para sentir el embrujo de este pueblo.

En centro hay una plaza, que es un mirador desde donde se divisa parte del valle.  Ya está atardeciendo, y una brisa suave se mezcla con el sol. Frente a mi veo montes, carreteras, el mar, y a lo lejos Garrucha. Espléndida vista, merece la pena recrearse en ella.

 

Zona comercial

 

Desde la plaza accedo a una zona comercial, deleite de las señoras. Collares, sombreros, bañadores, artículos de regalo, y por supuesto el Indalo, que nunca debe faltar.

La iglesia de Santa María, dicen que fue una antigua fortaleza. Me lo creo, ya que su aspecto es ese. Siento no poder verla por dentro, en este momento está cerrada.

Hay una estatua a la Mojaquera, blanca y preciosa, me dicen que es de mármol de Macael.

Las principales fiestas de Mojacar son : La de Moros y Cristianos, patronales en honor a San Agustín, Romería de San Isidro, y el día de la patrona, la Virgen del Rosario.    

Hago un recorrido por calles menos comerciales, tan blancas, con sus rejas y flores, donde reina la paz al estar menos transitadas. Bien que lo saben algunos gatos, ya que los encuentro durmiendo tan ricamente.

Vengo a salir a otro mirador...¡Qué vista! La costa de Mojacar.

 

Vista de la Costa desde Mojacar

 

Antes de emprender el regreso, me siento a tomar algo para levantar el ánimo, quisiera poder quedarme y disfrutar de la noche de Mojacar, cosa que no he vivido y no puedo comentar, así que esperaré otra oportunidad para poder relataros la vida nocturna.

En otra ocasión que visité Garrucha con un amigo, me acerqué a Carboneras. Tras dejar la costa de Mojacar, se asciende por una carretera de montaña, y vemos el mar a considerable altura. En varias ocasiones bajé del automóvil y sentí la sensación de vivir en la naturaleza. Sol, tierra, mar y viento. Todo se veía pequeño a mis pies.

 

Camino de Carboneras

 

Llegamos a Carboneras, antiguo pueblo de pescadores. Hoy en día muy desarrollado, por la industria, las explotaciones agrarias, y el turismo.

Su costa tiene varias playas y calas, entre las que se encuentran la del Lancón,  la de los Cocones (Barquitos) y la de las Martinicas. El pueblo dispone de playa en toda su extensión, que se rompe con su puerto. Mas lejos, está la playa de Los Muertos, en una zona que es la antesala del Parque Natural de Cabo de Gata.

Tiene fiestas como: La Noche de San Juan, la del Pescador y la del Turista.

Merece la pena que la visitéis, creo que dispone de atractivos suficientes para ello. Y yo os digo esto, desde un bar con una cerveza fría y un hermoso plato de pescado frito, que es testigo de mi presencia en Carboneras.

Su gastronomía tiene personalidad propia: Gachas con pescado, Remojón, etc. Hay que destacar un pez llamado Galán, que se encuentra en esta parte del Mediterráneo.

 

Playa del Lancón

 

Por último, y para terminar este relato, me doy una vuelta por las calles de Carboneras y me acerco a la playa para despedirme hasta la próxima ocasión. Está vacía, arriba sobre el cabo, una antigua torre vigila la costa, el aroma del mar me "llena de salud". Sus colores pasan de un azul suave a intenso. Miro al horizonte, solo está el cielo y el mar ante mí. Me vuelvo de nuevo hacia el impresionante cabo, y digo: "Adiós Carboneras, espérame, pronto volveré".

 


Texto y Fotos: Poncio Emiliano.


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