Tres cosas me tienen
preso
de amores el corazón
la bella Inés, el jamón
y las berenjenas con
queso.
Esta Inés
amante es
quien tuvo
en mí tal poder,
que me hizo
aborrecer
todo los
que no era Inés.
Trájome un
año sin seso,
hasta que
en una ocasión
me dio a
merendar jamón
y
berenjenas con queso.
Fue de Inés
la primer palma,
pero ya
juzgase mal
entre todos
ellos cuál
tiene más
parte en mi alma.
En gusto,
medida y peso
no le hallo
distinción,
ya quiero
Inés, ya jamón,
ya
berenjenas con queso.
Alega Inés
su beldad,
el jamón
que es de Aracena,
el queso y
berenjena
la española
antigüedad.
Y está tan
fiel en el peso
que
juzgando sin pasión
todo es
uno, Inés, jamón,
y
berenjenas con queso.
A lo menos
este trato
de estos
mis nuevos amores,
hará que
Inés sus favores,
me los
venda más barato.
Pues tendrá
por contrapeso
si no
hiciere razón,
una lonja
de jamón
y
berenjenas con queso.