Hace años que escribí un relato titulado "Manifestasex". Ha pasado el tiempo y el tema de la prostitución sigue igual a pesar de las "ideas", "soluciones", y "normativas" que han salido de varios ayuntamientos para quitar de las calles el "comercio de la carne", que no tiemblen los carniceros, me refiero a la del "gustirrinín placentero" del sexo.

Hoy en día, en un país como el nuestro muy dado al eufemisno, porque resulta "duro" expresarse de acuerdo con el Diccionario de la Lengua, hay gente de oído delicado, que al decir "puta" se le puede herir su sensibilidad. Se utilizan frases más largas para definir esta profesión, como "trabajadora del amor". El amor no se trabaja, se siente. Sería más lógico desde una óptica de los sindicatos y del trabajo, si llegan a legalizarse por "otra ley", llamarlas "trabajadoras del sexo". ¿También habría "almas sensibles" a las que no les gustaría incluir la palabra "sexo"? Pues nada, como habría problemas al sustituirla por "placer", podría quedar como: "trabajadoras del gozo", que aunque todos sabemos a que tipo de "gozo" se dedican, quedaría la cosa "menos dura", al abarcar el gozo muchas clases de satisfacciones.

A pesar de todo, soy partidario de la utilización de las palabras de nuestra legua como son. Sin sustitutos que desvirtúen la realidad clara de lo que pretendemos definir. Recuerdo a una prostituta mayor, que llevaba muchos trienios de actividad dando placer a los de aquí, y a los marineros de las armadas del Mediterráneo que recalaban en el puerto "muertos de hambre" por la abstinencia. Esta mujer, cuando le preguntaban: ¿A qué te dedicas? ¿En qué trabajas? Decía tan natural: -Soy Puta.- No pasaba nada, y hablo de una época más cerrada en ese aspecto que la de ahora.

Se  define como "puta", según nuestro diccionario, a la persona que mantiene relaciones sexuales a cambio de dinero, y tiene como sinónimos: cortesana, buscona, fulana, furcia, prostituta, meretriz y ramera. ¿Y esto a que se refiere concretamente? Pues a personas que intercambian sexo por dinero, por un tiempo determinado. Ya que si se ha seguido otro camino, la búsqueda de hombres, a veces bastante mayores, pero ricos, poderosos, famosos, o similares, para "engatusarlos" y a través de divorcios y viudedades tener un buen patrimonio, que sería otra forma de puterío a "largo plazo", no se les considera socialmente de este gremio, si no "señoras que viven su libertad".  

Por muchas soluciones que busquen, no van a conseguir quitar las prostitución. Algo que ha existido siempre, en todos los países y culturas. Las autoridades lo saben, pero quieren al menos "que no se vea", que no de una mala imagen de la ciudad, que los votos que les han dado no se vayan por disgusto de los habitantes del barrio.

Hay países que las tienen más o menos ocultas. Otros como Holanda, las tienen en barrios y en escaparates, como si fueran ofertas de "grandes almacenes" o de "tiendas de diseño", desconozco si hacen rebajas, pero sería interesante en momentos de poco dinero, como en la "cuesta de enero".

Se han producido nuevas manifestaciones de prostitutas que ejercen en la calle, por el bajón en sus ingresos. Los Ayuntamientos de Madrid y Barcelona, han iniciado una campaña para evitar "esa mala imagen" de sus calles. Es normal, y no deben estas señoras ir "como las parieron", ya que están en la vía pública. Pero no habría problema si fueran correctamente vestidas y llevaran por ejemplo, un distintivo de "la asociación de putas". En verano, podrían llevar unas camisetas como todo el mundo, donde pusiera, "te doy placer", o si seguimos sensibleros y puritanos, se pone en inglés "I give to please" que queda más chic y actual, como vemos en publicidad, que se hace muchas veces en inglés aunque el producto sea muy español, o en francés, en el caso de los perfumes. Todo mostrado por  "chicas sugerentes" o "caballeros sin camiseta", aunque sea para presentar patatas fritas o los azulejos de la cocina.

Además, las ordenanzas municipales las equiparan al pirateo de CDs o similares, ya que quieren multar a los clientes. Porque si no hubiese hombres que las buscaran, no habrían prostitutas. Una simpleza. Desde el más antiguo troglodita, pasando por todas las épocas históricas, y en el futuro, ha existido y existirá este negocio. Se irá  modernizando y usando las nuevas tecnologías, pero seguirá.  El atacar a los clientes, es del todo injusto. A ellas, porque tienen pérdidas económicas, y a ellos, porque les quitas un aliciente de sus vidas.

¿A qué clientes se ataca? A las clases medias bajas, porque claro, a un señor rico y de "buen nombre" no lo ven cuando se va con una "puta de lujo" a un apartamento a retozar. Y eso si está permitido, ya que "no afea la ciudad". Una actitud totalmente hipócrita.

Consideremos la cuestión de los Club, u otro tipo de burdeles. En algunos se realizan actividades ilícitas y se usan a las mujeres como maquinas sexuales, sin miramientos. Claro, que si son de lujo y las señoritas tienen un chalet en la sierra, eso es otra cosa, ya que se les consideran "unas amigas" con quienes se va a "tomar unas copas" y a "charlar agradablemente".

Veamos un caso corriente. Un señor con pocos ingresos, que es físicamente poco agraciado, tímido, o que tiene algún defecto que hace que las mujeres lo rechacen, y el hombre no tiene otra posibilidad de estar con una mujer si no utiliza el servicio de una prostituta. Muchos de estos hombres, no sólo buscan sexo, algunos lo hacen de vez en cuando, quieren sentir cerca una mujer, ver su belleza, y no ser rechazados, aunque sepan que les hacen "teatro" y el tiempo que les dedican es pagado con dinero. ¿Los vas a sancionar? Eso es puro sadismo.

Un día, fui charlando con una compañera de trabajo hasta la puerta de su casa. Cuando me iba a despedir de ella, salió una mujer de más de setenta años de un viejo edificio. Me contó que había sido puta profesional. Resulta que esta mujer, ya pensionista, decía que aún tenía las visitas de antiguos clientes. Que sentía una amistad hacia ellos, y que no le parecía bien que después verlos y satisfacerlos toda una vida, abandonarlos en la vejez cuando más se necesita la compañía. Que no les cobraba, si acaso recibía algún obsequio. Que en muchas ocasiones, sólo hablaban y recordaban los tiempos de juventud. Era lógico, eran hombres muy mayores, con pensiones escasas. Esto es para "quitarse el sombrero". Cuando la vida los iba dejando solos y con múltiples achaques, siempre quedaba aquella mujer, que desde joven no los había abandonado.  Verdaderamente enternecedor.

Creo que la solución pasa por la seriedad, sin tener doble moral, si no se quiere la prostitución, que se ensayen fórmulas como las de Suecia, que han conseguido que disminuya bastante, aunque siempre quedará. Pero para ello hay que realizar grandes inversiones para hacer cumplir la Ley, y para ayudar a las prostitutas que abandonan la profesión. De lo contrario, pues seguiremos igual, con parches y normativas municipales. Sólo veo viable el que las prostitutas cumplan unas ordenanzas sobre el ir con decoro a buscar a sus clientes, sin necesidad de actitudes procaces, ni enseñando la mayor parte de sus anatomías. Por otro lado, Asuntos Sociales de los Ayuntamientos pueden  tener una lista para  "necesidades humanitarias" de aquellos hombres que no tengan mujer, que estaría formada por un nuevo servicio, el de "Putas Sociales". Y para para las mujeres, que también tengan el mismo problema o necesidad, otra lista de "Gigolós o Putos Sociales", ya que la soledad es muy mala.


Texto: Poncio Emiliano


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