Reencarnar

 


Cada religión, nos enseña lo que pasará cuando dejemos de existir. Las hay para todos los gustos, y sus enseñanzas son difundidas de acuerdo con el lugar donde nacemos, o si nos llega el mensaje y nos cala en nuestro espíritu. Ese futuro puede ser de muchas clases, según lo que nos predican, podéis conocerlos a través de algún libro sobre Historia de las Religiones. Los hay muy espirituales. Los que nos vaticinan goces maravillosos con paraísos parecidos a la tierra, pero disfrutando, no sufriendo. De los de volver a empezar de una forma continuada, hasta limpiarnos de los errores anteriores. Y de todo lo que el hombre ha sido capaz de imaginar a través de los siglos. Todo ello, viene por la necesidad que tenemos de perpetuarnos, de no terminar extinguiéndonos como una vela, al cabo de pocos años. De tener esperanza en un mundo mejor, ya que no estamos contentos con la vida que hemos llevado, y cientos de razonamientos. 

Yo quisiera tener claro el asunto, pero sólo puedo asumir aquello de: Sólo sé, que nada sé. 

Este verano, he leído un par de libros. Uno era sobre la reencarnación. 

Después, he meditado sobre lo leído. Y como conclusión, no me gusta nada la reencarnación que en el se describe. 

Resulta que cuando morimos, si no somos seres especialmente elevados espiritualmente, que nos haría poder elegir el cuerpo para reencarnarnos, reservado a unos pocos, entramos en una rueda de la suerte, y vamos a parar al primer cuerpo disponible. Pero, teniendo en cuenta que, cuando entremos en el, nuestra vida quedará olvidada, ya que si no fuera así, un chico de 20 años, podría tener la experiencia de un señor de 70, lo que lo llevaría a una situación difícil o de locura.  Para mí, esto no es reencarnación, esto es muerte. Si mi actual intelecto, forma de ser, y demás características espirituales, no las puedo seguir teniendo, no sólo a muerto mi cuerpo, si no también  mi espíritu.

En cada uno de los mensajes de las religiones, enseñándonos que hay vida después de la muerte, son gratificantes, y dejan encendida la luz de la esperanza para cuando todo acabe para cada uno. Creo, que lo más lamentable para el duro camino de la vida, es no creen en nada para después, nada de nada, sólo en la aniquilación y el olvido.  

No tengo ni idea de lo que pasará, si es que pasa algo. Espero que mi espíritu se pueda mover con facilidad, tener la posibilidad de captar la belleza y sentir la paz eternamente, que esté vagando por la tierra y el infinito. Si no es así, nos han hecho una “gran putada” al traernos a este mundo, para vivir como hemos podido, sufrir, trabajar, y finalmente, desaparecer.


Comentario: Poncio Emiliano.


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