Ser Padre a los 70

 


Me preguntaron, que cual era mi opinión respecto a tener hijos a edades avanzadas, como por ejemplo, a los setenta  años. Mi respuesta fue la siguiente:

Un progresista, te diría que sí, es un avance social. Un hombre que fuera mayor y que tuviese ese capricho, también te diría que sí.

Si pensamos con lógica, con los pies en la tierra, y dejando a un lado lo del "caprichito", lo considero un disparate.

Un hombre de setenta años, casado, emparejado, unido, o la forma que sea de las cientos que deben haber en la actualidad, para que un hombre y una mujer retocen para engendrar una criatura. Que tiene una pareja joven, pongamos de treinta y cinco años. Si tiene  un bebé, el niño sería en poco tiempo huérfano de padre. Si él es rico, dejaría a su triste viuda en el mundo, acompañada del "hijo nacido del amor" y con una tesorería envidiable. Después ella, con la vida resuelta en la cuestión económica, podría como dicen en los programas "del corazón", rehacer su vida.

Supongamos que es un hombre de recursos normales y con salud de rinoceronte. Cuando el niño tuviese 15 añitos, el papá tendría 85. Si hoy en día, los padres siendo jóvenes no pueden con sus hijos, se quejan de que son chantajeados y de lo que les cuesta educarlos. ¿Qué fuerza iba a tener un señor de 85 años? La madre tendría que educar a su hijo como pudiera, mientras empujaba la silla de ruedas de su marido. Y claro, no sería posible pedir ayuda a los padres de su marido, ya que estarían hace tiempo, sirviendo de abono a los cipreses. Sólo quedaría machacar a la propia familia, si esta no estaba en otro lugar o salía corriendo.

Pienso, que cada cosa a su tiempo. Un padre puede ir a pescar con su hijos, a montar en bicicleta, o lo que sea, pero para ello tiene que tener la edad apropiada. No creo que un niño, que debe formarse y prepararse con la ayuda de sus padres, tenga que venir al mundo con el título virtual de auxiliar de geriatría.


Texto: Poncio Emiliano


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