Simplicidad


La palabra misma es relajante.  Simplicidad en nuestro vestir, comer y en nuestro estilo de vida.  Dejar atrás el deseo constante de estar en competencia, a la defensiva, alerta a cualquier ataque.  Vestirnos como queremos y usarlo como una forma de expresión de nuestra personalidad en lugar de una arma de competencia con alguien más.  Vivir para ser feliz no para el que dirán.  Simplicidad es evitar lo vano y concentrarnos en lo que es importante. 

¿Qué causa estrés en tu vida? ¿Gastas más de lo que ganas? ¿Te complicas la vida por nada? ¿Te preocupas mucho por el que dirán? ¿Te preocupas mucho por el día de mañana? 

La simplicidad es aprender a no complicarnos la vida.  Muchas veces la austeridad trae paz mental, no tenemos que complacer a todo mundo, no tenemos que estar a la moda, no tenemos que lucir perfectos a cada momento, no tenemos que ser como el vecino, no tenemos que ser ricos y famosos para ser felices.  Cuando nos aceptamos a nosotros mismos y aprendemos a usar lo que tenemos sin complicaciones, somos más felices.  

Haz una lista de todo lo que te aflige y analiza que es real y que es innecesario, cual problema en realidad te abate en este instante.  Veras que la mayoría de tus temores están el futuro o en posibilidad (que pasaría si...).  Una vida con simplicidad es evitar los dolores de cabeza antes que nos vengan, planificar lo que gastamos, evitar carreras de última hora, y tantas otras cosas que nos causan estrés.  Si mantenemos nuestra vida organizada, evitando las complicaciones innecesarias tendremos más tiempo, más dinero y más paz

Este relato de autor desconocido, me llegó en un correo.  Lo pongo en vuestro conocimiento.


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