TORREVIEJA

Alicante-España


 

Una imagen histórica que hoy no existe. Tren de la sal.  Año 1977.

 


 

Torrevieja se encuentra situada en el Sureste de España, en la costa del mar Mediterráneo  y junto a dos grades lagunas de Salinas, la  del mismo nombre,  y  la de La Mata (Parque Natural desde 1988). Geográficamente a corta distancia de Alicante, Cartagena y Murcia.       

Vamos a caminar por la costa torrevejense de Norte a Sur, parándonos en los lugares de interés y disfrutando de la soledad del paisaje en unos casos, o uniéndonos a los que viven o visitan esta ciudad alicantina.

Estoy en la playa de la Mata, y veo al Norte la costa de Guardamar, en los días claros se puede divisar también el Cabo de Santa Pola. Frente a mi, tengo la población de La Mata, antiguo pueblecito que nació de la extracción de la sal, donde se construyó una torre vigía para advertir de ataques de los corsarios berberiscos. 

 

Playa de la Mata.

 

Entro en el pueblo y llego a una placeta donde está la Iglesia de Nuestra Señora de Rosario, y para coger fuerzas, ya que son las nueve de la mañana, me tomo unas tostadas con su café en un bar cercano. Salgo de nuevo y camino hacia la playa es una estupenda mañana de septiembre, voy andando por su orilla mientras que el viento marino me envuelve y escucho como rompen las olas a mis pies.

Al cabo de un rato, siempre he ido caminando en paralelo a un paseo marítimo, subo y me encuentro ante una zona protegida de dunas y arbolado denominado el Parque del Molino del Agua. Está surcado por puentecitos y caminos, pudiéndote encontrar o en plena vegetación mediterránea o en un gran arenal que termina en el mar. A veces te cruzas con gente que pasea o hace deporte.

Vuelvo a la playa, y me encuentro mirando a la derecha con Cabo Cervera.

 

Playa de la Mata, al fondo, Cabo Cervera.

 

Cabo Cervera y alrededores está cubierto de edificaciones, en su parte alta está la Torre del Moro.  Es un símbolo para Torrevieja. Su cometido era en tiempos el mismo al que ya me he referido, la vigilancia costera. Desde aquí se divisa el mar abierto, con algunas "interferencias" provocadas por altas edificaciones.

 

Torre del Moro.

 

Pasado este punto, existen zonas rocosas con diversas calas como la del Mojón, Cala de la Higuera o Cala Cornuda, entre otras. Desde esta ultima y en su pequeño acantilado, levantándose temprano o después de la "marcha nocturna", podéis ver un precioso amanecer.

Saliendo de esta cala, nos encontramos con otra de las playas importantes, la de Los Locos. Cuando la conocí tenía pocas edificaciones, hoy en día está totalmente urbanizada. Es amplia, y tiene una península que avanza al mar donde hay un edificio perpendicular al litoral en cuyos bajos te puedes tomar unos aperitivos a la sombra, si no quieres bañarte o tostarte. Tiene una bonita vista de toda la playa.

 

Playa de Los Locos.

 


 

Panorámica  desde otro punto de la Playa de los Locos.

 

Desde Los Locos parte un largo paseo marítimo que termina en el puerto de Torrevieja, ideal para andar o correr, por lo agradable que resulta hacerlo junto al mar. Si vas temprano hay poca gente, además más tarde te "freirías", el eslogan de Torrevieja es:

Torrevieja, blanca de sal y morena de soles.

Siguiendo hacia el Sur llegamos a Punta Margalla, que avanza en el mar como un balcón, en ella hay un monumento a las culturas del Mediterráneo. Al volver este pequeño cabo nos encontramos con la playa  del Cura. Recoleta y bastante masificada debido a la cantidad de viviendas existentes en su entorno. Está bien equipada de servicios.

 

Playa del Cura.

 

Desde la playa del Cura parte el ultimo tramo del paseo hasta el puerto, que se llama Paseo Marítimo Juan Aparicio. Se hizo una obra de envergadura en este sector haciéndolo peatonal, colocando palmeras, farolas, bancos y unos espigones protectores de unas piscinas naturales de agua de mar, con lo que se ha conseguido varios efectos, ganar sitios de baño, una estupenda zona de paseo llena de bares y similares, y una gran cantidad de asientos para contemplar el mar sin gastar un Euro. Terminado este tramo del paseo, está el monumento al Pescador, que mira al mar, a ese mar que le ha proporcionado el sustento de su familia, siempre precioso,  pero a veces duro.

 

Paseo marítimo  Juan Aparicio, al fondo los edificios de la playa del Cura.

 

Desde aquí parte el espigón exterior del puerto de Torrevieja (Dique de Levante), que termina en el faro. Este es utilizado masivamente para la pesca deportiva, quizás saques poco, pero es un motivo para estar tranquilo frente al mar. Dado que se tenía la costumbre de pasear por la parte de arriba,  bastante estrecha ella, se procedió a realizar su aprovechamiento, ensanchando la parte superior, colocando barandillas a ambos lados y farolas. Es estupendo caminar por este lugar, a un lado el mar abierto y los barcos que entran y salen, al otro una vista panorámica del puerto. En las noches calurosas de verano y sobre todo con Luna, el placer es aún mayor, no apetece ir a dormir.

Nos encontramos en el centro de la ciudad. Puedes hallar de todo lo que necesites. Comercios de todo tipo te ofrecen  muebles, electrodomésticos, artículos de regalo, etc. Es de destacar "la Plasa" como se dice en Torrevieja. Un edificio que incluye aparcamiento,  diversas tiendas,  y el mercado de alimentación. Hay toda clase de comestibles y pescado fresco. Es variado y de buena calidad, haciendo mención especial a la famosa Sardina.

Un edificio emblemático es el Casino de Torrevieja, de estilo modernista, es de destacar su artesonado. Si miras a paredes y techos, parece que estas a finales del siglo XIX. En el se realizan diversas actividades, y he visto numerosas veces interesantes exposiciones pictóricas.

Detrás del Casino, está la famosa "Calle de las Sardinas",  donde hay un conjunto de bares que la ocupan con mesas, pudiendo degustar a precios módicos, tortillas españolas, parrilladas, ensaladas, sepias, y principalmente la reina, la Sardina.

Las calles del centro son peatonales, abundando las terrazas de bares y restaurantes,  donde se nos ofrecen variados menús para disfrutar de una cena o unas tapas al aire libre.    

     

  

Zona del Casino de Torrevieja.

 

Si seguimos la acera del Casino, llegamos a una recoleta plaza, llena de bares y heladerías, con una fuente donde no paran de retratarse los visitantes de la ciudad.

 

Aquí esta la plaza y la fuente.

 

Desde la puerta del Casino puedes ver la entrada al puerto pesquero. En el está la lonja del pescado, donde se hacen las subastas cuando los barcos regresan con su preciada carga. También si te apetece, puedes navegar. Hacer una excursión durante el día  a la Isla de Tabarca situada frente a Santa Pola, o  realizar  paseos  por el litoral.   

    

Barco para Isla de Tabarca.

 

En el puerto, además de la zona de atraque de pesqueros, existen puertos deportivos, prácticamente llenos de embarcaciones de todo tipo. Es muy agradable pasear por aquí al ponerse el sol, cuando todo va tomando un tono dorado.

 

Submarino S 61 Delfín  y la patrullera Albatros III.

 

El 1 de diciembre de 1974, Torrevieja entregó la bandera de combate al submarino S-61. Cuando se dio de baja esta unidad, el Ministerio de Defensa entregó la última bandera. Posteriormente se cedió el buque. Desde el 8-5-2004, queda unido al Museo del Mar y de la Sal de Torrevieja. Figura atracado en la Zona del Muelle pesquero, donde puede ser visitado. Más tarde llegó la patrullera de Aduanas Albatros III.

Pasando de nuevo a nuestro punto de referencia anterior, el Casino, parte desde allí el Paseo Vistalegre. En el Paseo de la Libertad, se colocan innumerables puestos que hacen las delicias de las señoras, eso si, os advierto que vayáis muy temprano o muy tarde, ya que está "abarrotao".

Al final del Paseo de Vistalegre, están las Eras de la Sal. Es un recinto donde en los meses de verano se efectúan recitales y representaciones de todo tipo, destacando  en el mes de agosto el famoso Certamen Internacional de Habaneras y Polifonía. Parece ser que el gusto por la Habanera proviene de que en tiempos marineros de la ciudad iban a Cuba por motivos comerciales, principalmente de la sal . Fue calando en ellos estas bonitas melodías cuya tradición se ha ido conservando hasta el presente.

Podemos visitar la Iglesia de la Inmaculada Concepción, situada en la Plaza de la Constitución, donde se encuentra el Ayuntamiento de Torrevieja. Es una plaza cuadrada, donde me gusta pasear por la noche por el aroma que se desprende de sus flores.                           

 

Plaza de la Constitución e Iglesia de la Inmaculada Concepción.

 

Otro punto de interés es el Mercado al aire libre y callejero que se monta los viernes en Torrevieja. Son cantidad de puestos que se instalan por una mañana, donde se nos ofrece de casi todo, desde alimentación a ropa, desde electrónica a cuadros, zapatos, etc. Como os podréis imaginar en medio de la mañana, en verano y con la gente, "no pasareis frío", consejo, ir muy temprano, habrá puestos que todavía estén a medio instalar, pero os moveréis mejor y sin que el sol os caliente demasiado.

Hay una calle en el centro de Torrevieja que se llama: Torrevejenses Ausentes. Desconozco si hay otras ciudades con  calle de nombre similar, pero considero que es un buen detalle con los nativos de la tierra que por diversos motivos estén lejos de sus raíces.

Entre las fiestas que se celebran podemos destacar: El Carnaval, la Feria de Mayo (parece que estás en un rinconcito de Andalucía), las Hogueras de San Juan y la Virgen del Carmen en el mes de julio.

Referente a la gastronomía, es cocina Mediterránea: la paella, el caldero, las sardinas asadas, la parrillada de mariscos etc., y como dulce, es típica la tarta de almendras.

Siguiendo de nuevo la costa, después del recinto de las Eras de la Sal llegamos a la playa del Acequión, llamada así por el Canal del Acequión que une las Salinas con el Mediterráneo. Esta playa está situada en el interior del puerto, no es de aguas cristalinas, pero tiene la virtud de no tener apenas oleaje lo que posibilita el baño cuando en las otras no se recomienda. Al final de la playa se llega al Muelle de la Sal, donde atracan barcos de todos los países para cargar tan necesario producto. Una correa sin fin traslada la sal hasta el muelle. Hace años se realizaba esta tarea con unos simpáticos trenes que os muestro en la foto de la parte superior de la página.  Aquí,  como en otros lugares, se agrupan los aficionados a la pesca para pasar un buen rato.

Pasado el Muelle de la Sal (Dique de Poniente), está situada la Playa de los Náufragos, es la más joven, y se formó dada la necesidad de espacio para tanto bañista.      

Si  se pone el sol y estáis en el Muelle de la Sal, podéis ir al centro caminando por la orilla de la playa del Acequión, a esa hora hay poca gente, niños, algún pescador o alguien como tú que pasea. Está totalmente en calma, solo se oye un ruido lejano de la entrada a la ciudad y el murmullo del mar.  La verdad es  una cura de relajación y gratuita. También puedes tomarte algo en alguna de sus terrazas.

 

Atardecer en la Playa del Acequión.

 

Mi recorrido está llegando a su fin, ya se está haciendo de noche en Torrevieja, la ciudad se llena de toda clase de gente, unos residentes en ella y muchos de las urbanizaciones de los alrededores. Pueden llevar a la Feria a los niños, sentarse en innumerables restaurantes, bares, cafeterías, ir a las Eras de la Sal,   puedes ir a discotecas o más tarde ir de copas, o si prefieres, simplemente caminar saboreando la noche torrevejense.  

 

Vista nocturna de la Playa del Cura.

 

Voy a despedirme de vosotros desde la playa del Cura, lugar que a la hora del baño está hasta la bandera, pero al que me agrada ir por la noche a cenar algo ligero, o como ahora sentado en una buena heladería frente a una Copa Mediterráneo, hecha con bolas de sabores y limón, lo que la hace suave. Frente a mi el mar,  personas que pasean intentando olvidar sus problemas, luces lejanas de barcos,  y la brisa que me da en el rostro.        

 



LETRA DE LA HABANERA -TORREVIEJA-

Autor: Ricardo Lafuente Aguado


Es Torrevieja un espejo

donde Cuba se mira

y al verse suspira

y se siente feliz.


Es donde se habla de amores

entre bellas canciones

que traen de Cuba

su alma y sentir.


Entre las olas tatuadas

vienen las habaneras

que son de La Habana

mensaje de amor.


Llegan con suaves caricias;

a la vez que la brisa

besan la playa

con una canción.


¡Ay, Torrevieja divina!

¡Ay!, con tu cielo sin par,

eres embrujo,

canto de amores,

plácido sueño

para el que busca

soñar............

junto al mar.


Fragmento del Monumento al Coralista, en el Paseo de Vistalegre.

Representa la Salida de un Barco.


Texto y Fotos: Poncio Emiliano.


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